Los empleados siempre han sido los mejores embajadores de una empresa. Si estaban contentos y contaban cosas positivas sobre la corporación, Ć©sta mejoraba su reputación y podĆa atraer un talento mĆ”s especĆfico y de calidad en el futuro. Y esto, evidentemente, no ha cambiado en el mundo 2.0 en el que nos encontramos.
O quizĆ”s sĆ. Porque ahora ha aparecido un nuevo matiz que puede cambiar la afirmación de mĆ”s arriba.

Y es que la interacción entre empresa y empleado se ha modificado parcialmente con la aparición de las redes sociales, de tal forma que ahora mismo el prestigio de empleado repercute directamente en el de la empresa. O, dicho de otra manera, la manera mÔs fÔcil que tiene la entidad de mejorar su reputación online es enriqueciendo la de sus empleados.
Hoy en dĆa la empresa ha dejado de ser una entidad frĆa para convertirse como nunca antes habĆa sido, merced a Internet, en la suma de todos sus talentos. En otras palabras, es muy sencillo para cualquiera encontrar información en Internet no solo de la empresa, sino de todos sus empleados, por lo que elĀ prestigioĀ que pueda tener la primera como marca queda en nada si los trabajadores individuales presentan una mala imagen que arruina lo anterior. Por elloĀ hay que intentar que esa imagen que proyectan los empleados de cara al exterior sea lo mĆ”s positiva y uniforme posible. Por supuesto, esto tiene que hacerse de forma paulatina y natural, sin que aparezca artificioso, por cuanto ello reportarĆa unos resultados contrarios a los deseados.

Para hacerlo existen varias fórmulas que pueden ser combinadas entre sĆ. Otorgarles un acceso como administradores a la pĆ”gina de la empresa en Facebook puede ser una de ellas, igual que crear cuentas personales en Twitter vinculadas a la entidad en las que se irĆ”n subiendo de forma periódica noticias relacionadas con el sector dentro del tono general (serio, desenfadado, tĆ©cnico) que queremos transmitir desde la empresa.
La creación de un blog corporativo en el cual escriban de forma regular los empleadosĀ es otra buena idea que contribuye a proporcionar una imagen cohesionada y de calidad para el binomio empresa-trabajador. A su vezĀ Linkedin ofrece la posibilidad de establecer una red propia de la compaƱĆa a la que los trabajadores pueden sumarseĀ y donde su curriculum destacarĆ” con luz propia.
Eso sĆ, el comportamiento que el empleado tiene que tener en lasĀ redes socialesĀ varĆa mucho cuando lo hace desde un punto de vista personal o desde otro corporativo. En este segundo tiene que ser consciente de estar exhibiendo la imagen de la empresa en cada momento, por lo que tiene que guardar una serie de normas bĆ”sicas de comportamiento y tono para no arruinar laĀ reputación de la empresa. Recuerda que lo que tarda aƱos en ganarse puede perderse en unos segundos en las redes sociales. Por eso quizĆ” lo mejor es proveer a los empleados de una pequeƱa guĆa con los tonos y temas generales a tratar en cada una de las redes sociales, asĆ como la resolución de alguna situación concreta acorde a lo que podrĆamos denominar āimagen de marcaā. No hablamos de coartar la libertad del trabajador ni sus propias opiniones, sino deĀ establecer unos cĆ”nones bĆ”sicos que de ninguna forma pueden ser rebasados cuando se expresa como miembro de una entidad.
¿Alguna vez has tenido la necesidad de motivar a tus empleados para que participen en las redes sociales de la empresa? ¿O por el contrario, has visto como ellos se lanzaban por iniciativa propia a escribir en ellas? Cuéntanos tu experiencia, nos interesa conocerla.